lunes, 22 de abril de 2013

Pequeña compañera

Que bella es nuestra madre tierra, que sabia es, cuantos regalos nos ofrece cada segundo y no son valorados como lo merecen. Ahora mismo, tengo a mi derecha, afuera de la ventana (de la sala del apartamento donde he instalado mi escritorio para trabajar hoy), una preciosa lagartija camuflada con el color del asfalto, entre marrón rojizo con delgados hijos blancos, negros y amarillos que atraviesan su cuerpo desde la cabeza hasta su largooooototota cola, líneas que hacen contraste con el verde brillante de su cara y cabeza, sin desconocer su trompita naranja y esos punticos blancos a cada lado de su pequeño tronco. Solo tener la dicha de verla es una maravillosa experiencia, tantos colores y contrastes en un solo ser, wow!! 

Desafortunadamente no tengo cámara para retratarla, pero buscando en google esta es la que mas se me parece a mi amiguita. Imagen tomada de: http://www.ojodigital.com/foro/color-en-el-mundo-animal-del-02-11-2012-al-30-11-2012/428026-lagartija-fluorescente.html
La he estado observando porque mientras leo, escucho los ruiditos que hace a su paso por las plantas, la veo allí relajada, viviendo y sintiendo, creyendose invisible, sin imaginarse jamás que está siendo vigilada por una curiosa de algunos seres que aun existen en medio de la naturaleza de piedra. 
Que bella es, atenta ante cualquier ruido que pudiera representar amenaza a su vida, tan ágil en cada movimiento, trepa las ramas con un solo salto muy veloz por cierto, se esconde del fuerte sol, acecha lo que posiblemente sea su alimento y en menos de un segundo está en la superficie de la rama, lo toma, baja, lo mastica y lo traga, y yo solo atino a ver una especie de ala café que se asoma en su boca... por la forma en que lo come, parece un provocativo y exquisito manjar matutino.

Que belleza!! Las teclas mientras escribo no parecen asustarla, no quiero ni estornudar para que no se vaya... La veo atenta ante cada movimiento que siente en la calle, ante cualquier pizada que puede ser dañina para sí, pero cuando algunas personas en medio de su cotidianidad pasan por su lado, ella se no se inmuta, se queda estatua mirando muy atenta para correr agilmente como sabe por si ocurre algo que la peligre y como es de esperarse pasa desapercibida lo cual significa que ella no tiene que moverse ni un milimetro. Siento que ella sabe que existo, y que la estoy mirando, a veces siento que se queda mirandome desde abajo cuando se ubica frente a mi ventana y se queda mirando hacia arriba, justo donde me encuentro sentada. Si es así, ojalá sienta que la admiro. Es una vencedora. Es una hermosa, brillante y muy curiosa compañera de trabajo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario